Meta Ads
Facebook e Instagram. El punto de partida: pone tu negocio delante de gente que aún no te busca, con una segmentación muy fina y un coste de entrada bajo.
Facebook e Instagram
Llevamos clientes reales a negocios pequeños. No seguidores, no «visibilidad»: personas que llaman, escriben y compran.
Con quién trabajas
Detrás de Coshylet no hay un departamento ni una centralita: hay una persona que estudia tu negocio, prepara tu estrategia y te la explica por teléfono.
Antes de gastar tu dinero, entender de qué vive tu negocio
Coshylet es una agencia pequeña, y lo es a propósito. Cada cuenta se estudia una a una y la lleva la misma persona que te llamó: aquí no hay un comercial que vende y un equipo que hereda el problema.
Trabajamos con negocios que se juegan dinero de verdad en cada campaña —un local, una tienda, un despacho—, así que lo primero no es venderte publicidad: es ver si te conviene, con qué presupuesto y en qué orden. Si creemos que no es tu momento, te lo decimos.
Coshylet
Publicidad en Facebook e Instagram para negocios pequeños
Multicanalidad
Tu cliente no vive en una sola pantalla. Descubre en Instagram, compara en Google, se convence viendo un vídeo y decide dos días después.
Por eso empezamos por Meta Ads: es donde antes se nota el movimiento en un negocio pequeño y donde el presupuesto rinde desde el primer día. Pero cuando la campaña ya funciona, quedarse ahí es dejar clientes por el camino, y también encarecerlos: cuando exprimes un único canal, cada cliente nuevo te cuesta más que el anterior.
Facebook e Instagram. El punto de partida: pone tu negocio delante de gente que aún no te busca, con una segmentación muy fina y un coste de entrada bajo.
Recoge a quien ya está buscando lo que vendes. Menos volumen, más intención: suele ser el canal que cierra.
Donde se construye la confianza. Un vídeo bien hecho explica en un minuto lo que un anuncio de texto no consigue en diez impactos.
Alcance nuevo y barato, y público que no está en los demás canales. No encaja en todos los sectores; te diremos si encaja en el tuyo.
Combinar canales suele traducirse en más conversiones y en un coste por cliente más bajo, porque cada euro se coloca donde mejor rinde en cada momento. No abrimos canales por abrirlos: sólo los que tengan sentido para tu negocio, y de uno en uno.
Cómo trabajamos
Nadie debería invertir en publicidad a ciegas. Esto es lo que pasa desde que nos escribes hasta que decides.
Miramos qué vendes, a quién, con qué margen y qué está haciendo quien compite contigo: qué anuncia, cómo lo cuenta y por dónde tiene el flanco abierto.
Cuánta demanda hay realmente en tu zona o tu nicho, en qué momentos aparece y qué está dispuesta a pagar. Sin esto, cualquier campaña es una apuesta.
Qué mensaje, a qué público, con qué presupuesto y en qué orden. Escrita para tu negocio concreto, no una plantilla con tu nombre cambiado.
Te la contamos por teléfono, en tu idioma, con una estimación de resultados y de lo que costaría conseguirlos. Preguntas lo que quieras. Y después decides.
Mandarte un presupuesto por correo y esperar a que lo firmes. Un PDF con un precio no te dice si la publicidad te va a funcionar. La llamada, sí.
A quién ayudamos
Coshylet es una agencia joven. Los tres casos que siguen son situaciones tipo, no clientes reales, y no llevan cifras porque no vamos a inventárnoslas. Están aquí para que reconozcas la tuya.
Ya probó con una agencia. Cuota todos los meses, anuncios muy bonitos y nadie supo decirle nunca cuántas mesas habían salido de ahí. Lo dejó con la sensación de haber pagado por humo.
Antes de gastar un euro, acordamos qué se va a medir y cómo se va a mirar cada semana. Campañas de captación local por zona y por franja horaria, con un mensaje que da una razón concreta para venir hoy.
Vive del boca a boca desde hace años. Funciona, pero no crece y depende de quién se acuerde de él. Nunca ha hecho publicidad: le da respeto parecer barato o llenarse de consultas que no le interesan.
Empezamos por el mensaje y por a quién no queremos atraer. Presupuesto contenido, un solo servicio y un público muy acotado, para ver cómo responde el mercado antes de ampliar nada.
Invierte todos los meses y vende. Pero nadie sabe qué campaña trae cada pedido ni cuánto cuesta conseguirlo, así que tampoco se sabe qué habría que apagar y qué habría que multiplicar.
Primero ordenar la medición: que cada venta se pueda atribuir. Después, separar lo que capta clientes nuevos de lo que recupera a quien ya te conocía, porque no cuestan lo mismo ni se juzgan igual.